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  • El coche y las tormentas

    El verano agota sus últimos días y con la presencia de septiembre nos encontramos en el mes de la gota fría en el que las tormentas con alta carga de rayos hacen presencia.

    Muchas veces nos preguntamos si estamos seguros en el coche ante una tormenta, y la respuesta la tiene el efecto jaula de Faraday por el cual un coche cerrado impide que la electricidad pase a su interior y, de este modo, protege a sus ocupantes en caso de que reciba la descarga de un rayo. Es decir, cuando el habitáculo está recubierto de metal, el interior no recibe ninguna influencia de campos eléctricos externos ya que su campo eléctrico es nulo.

    A pesar de todo esto, queremos daros unos consejos por si una fuerte tormenta eléctrica nos pilla dentro de nuestro vehículo en plena carretera.

    Primeramente, debemos apagar la radio y cerrara las ventanillas evitando contacto con las partes metálicas del habitáculo.

    Si nos paramos, hacerlo lejos de vallas metálicas, tendidos eléctricos y zonas húmedas.

    En caso de encontrarnos en vías fuera de poblado, debemos buscar situarnos en una zona en la que el coche no sea el punto más alto.

    Si nos hemos encontrado en pleno campo eléctrico hay que tenerlo en cuenta dando un margen de tiempo para abandonar el coche debido a que su superficie ha quedado cargada de electricidad y podríamos recibir parte de ella.

    Es habitual en este mes que las tormentas veraniegas vayan acompañadas de gran cantidad de agua, por lo que es importante revisar que nuestras escobillas de limpiaparabrisas se encuentren en un buen estado para desalojar la mayor cantidad de agua posible. Punto para recalcar éste, ya que el sol y calor aceleran mucho el proceso de desgaste de dichas escobillas.

    La iluminación de nuestro vehículo y los neumáticos con el dibujo en el mejor estado posible para desalojar agua, también son importantes.