Aunque parece que la alergia no debería ser muy trascendental a la hora de conducir, ese concepto es equivocado.

Una alergia puede resultar muy molesta en el día a día y muy peligrosa en la conducción, por ello en Flycar queremos recordártelo y velar por tu seguridad.

Cuando hablamos de los síntomas más presentes en toda alergia lo hacemos de irritación de ojos, congestión nasal, picores en la piel, estornudos, picor de garganta, problemas respiratorios, etc.

Para evitar riesgos al volante, es recomendable seguir una serie de consejos que nos darán mayor seguridad:

Protección con las ventanillas. Mantenerlas cerradas para protegernos del polen, así como utilizar gafas de sol para evitar la llegada de partículas de polen a nuestros ojos y provocar el lloro. Un lagrimeo puede producirnos, por ejemplo, a 100 kilómetros por hora, dejar de prestar atención durante 140 metros.

Evitar el aire acondicionado. Si no tiene filtro antipolen, provocará la entrada de partículas del exterior.

Precaución por la mañana. El amanecer es el momento más delicado para cualquier alérgico, la humedad de la mañana y los primeros rayos de sol aumentan la inestabilidad del polen que se encuentra en el aire.

Ojo con la medicación. Consultar al médico si es compatible la conducción con la toma de determinados medicamentos es fundamental

Evitar el estornudo. Existen numerosos trucos clásicos para hacerlo, y es que es inevitable que si estornudamos cerremos los ojos y perdamos visión en la carretera. Por ejemplo, si estornudamos cinco segundos consecutivos a 90 kilómetros por hora estaríamos dejando de prestar atención a la carretera durante más de 125 metros.

Según diversos estudios, el riesgo de sufrir un accidente de tráfico aumenta en un 30% con conductores alérgicos.

Antes de coger el coche, consulta este enlace que nos informa de cómo están los niveles de polen en diferentes puntos de España.

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